{"id":58628,"date":"2023-10-11T00:25:38","date_gmt":"2023-10-11T04:25:38","guid":{"rendered":"https:\/\/www.isvara.org\/archive\/?p=58628"},"modified":"2023-10-10T19:35:44","modified_gmt":"2023-10-10T23:35:44","slug":"cinco-maridos-para-draupadi","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.isvara.org\/archive\/cinco-maridos-para-draupadi\/","title":{"rendered":"Cinco maridos para Draupadi"},"content":{"rendered":"<p><strong>Traducido del s\u00e1nscrito por\u00a0<\/strong><strong>Hridayananda Dasa Gosvami<\/strong><\/p>\n<h3>Arjuna sorprende a su madre al regresar con su prometida.<\/h3>\n<p><em>El sabio Vaisampayana est\u00e1 contando al rey Janamejaya la historia de sus bisabuelos, los Pandavas. El Mahabharata contin\u00faa con el regreso de Arjuna al taller del alfarero en que los Pandavas y su madre han estado viviendo, disfrazados de brahmanas.\u00a0<a href=\"https:\/\/amigosdekrishna.com\/2017\/09\/18\/arjuna-conquista-a-draupadi\/\" rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\">Arjuna acaba de conquistar la mano de Draupadi<\/a>\u00a0en una competici\u00f3n entre pr\u00edncipes.<\/em><\/p>\n<p>Kunti, la madre de los Pandavas, solo sab\u00eda que sus hijos hab\u00edan salido, como de costumbre, a pedir limosna, y que no hab\u00edan regresado cuando deb\u00edan. Kunti se imaginaba toda clase de calamidades que pudieran haberles ocurrido. \u00abOro porque los hijos de Dhritarashtra no les hayan descubierto y no les hayan matado, pues mis hijos son los mejores de los Kurus. \u00bfNo habr\u00e1n ca\u00eddo en una emboscada de los horribles rakshasas, que tienen poderes m\u00edsticos y nunca perdonan a un enemigo? Pero la gran alma Vyasa ha declarado que mis hijos lograr\u00edan la victoria. \u00bfPuede estar equivocada su conclusi\u00f3n?\u00bb.<\/p>\n<p>Llena de cari\u00f1o por sus hijos, Pritha estuvo muy preocupada por ellos hasta el atardecer, cuando regres\u00f3 Jishnu Arjuna. Como el brillante sol rodeado de nubes, vino rodeado de brahmanas, que guardan la Verdad Absoluta en su interior.<\/p>\n<p>Bhima y Arjuna, los excelsos hijos de Pritha, los m\u00e1s hermosos entre los hombres, regresaron al taller del alfarero radiantes de j\u00fabilo. Al ver a Kunti en casa, la llamaron, bromeando acerca de Draupadi:<\/p>\n<p>\u2015\u00a1Mira que limosna hemos tra\u00eddo!<\/p>\n<p>Kunti estaba dentro del taller y, sin mirar a sus hijos, contest\u00f3:<\/p>\n<p>\u2015Lo que sea, disfr\u00fatenlo todos juntos.<\/p>\n<p>Al ver que hab\u00edan tra\u00eddo a una muchacha, Kunti grit\u00f3:<\/p>\n<p>\u2015\u00a1Oh, que horrible cosa he dicho! \u2015Azorada y temerosa de cometer un acto irreligioso, Kunti tom\u00f3 de la mano a la bienaventurada Draupadi y fue a ver a Yudhishthira\u2015.<\/p>\n<p>\u2015Tus dos hermanos menores me han tra\u00eddo a la hija menor del rey Drupada y yo, distra\u00edda, hijo m\u00edo, les dije como de costumbre: \u00ab\u00a1Repartan entre todos lo que hayan traido!\u00bb. \u00a1Oh, el mejor de los Kurus! \u00bfC\u00f3mo puede quedar sin cumplirse lo que he dicho [pues yo no puedo mentir]? Y, al mismo tiempo, \u00bfc\u00f3mo evitar que el pecado cubra a la intachable hija del rey de Pa\u00f1cala?<\/p>\n<p>Yudhishthira, un rey de tremenda habilidad, pens\u00f3 en el tema durante un tiempo. Despu\u00e9s, haciendo todo lo que pudo por animar a Kunti, el valeroso Kuru dijo a Dhana\u00f1jaya Arjuna:<\/p>\n<p>\u2015T\u00fa has conquistado a Draupadi, \u00a1oh, Pandava!, y es a ti a quien satisfar\u00e1 la princesa. Ahora es el momento de encender el fuego sagrado y de hacer las ofrendas. Debes tomar su mano leg\u00edtimamente.<\/p>\n<p>Arjuna dijo:<\/p>\n<p>\u2015No me impongas un acto irreligioso, rey m\u00edo. Lo que propones no es la virtud que la gente busca. T\u00fa, como hermano mayor, te casar\u00e1s primero, y despu\u00e9s de ti, se casar\u00e1 Bhima, el de proezas inconcebibles. El siguiente soy yo, y despu\u00e9s de m\u00ed se casar\u00e1 Nakula, y tras \u00e9l Sahadeva, el hijo de Madri. Vrikodara Bhima, los gemelos, esta muchacha y yo, \u00a1oh, rey!, somos todos tus subordinados. Siendo as\u00ed, debes estudiar atentamente la situaci\u00f3n y hacer lo que deba hacerse para realzar nuestra virtud y nuestra buena reputaci\u00f3n. Tus actos, adem\u00e1s, deben ser del agrado de Drupada, el rey de Pa\u00f1cala. Puedes ordenarnos como desees, pues todos estamos dispuestos a obedecerte.<\/p>\n<p>Los Pandavas miraron entonces a la gloriosa Draupadi, que estaba en pie ante ellos, y se sentaron, observ\u00e1ndose unos a otros, llev\u00e1ndola a ella en el coraz\u00f3n. Los Pandavas eran todos hombres de inconmensurable vigor. Cuanto m\u00e1s miraban a la doncella Krishna, m\u00e1s profundo se hac\u00eda el amor de sus corazones, que acab\u00f3 por dominar por completo sus ojos, sus o\u00eddos y todos sus sentidos. El creador del mundo hab\u00eda dise\u00f1ado personalmente el muy atractivo cuerpo de la princesa de Pa\u00f1cala, y todas las criaturas quedaban encantadas de su gracia, pues era m\u00e1s hermosa que las dem\u00e1s mujeres.<\/p>\n<p>Yudhishthira se dio cuenta de que todos los Pandavas estaban absortos en pensar en la hermosa forma de Draupadi, y record\u00f3 que su abuelo Dvaipayana Vyasa les hab\u00eda hablado de su pr\u00f3ximo matrimonio. El rey dijo entonces a sus hermanos:<\/p>\n<p>\u2015Para evitar el serio peligro de la desuni\u00f3n entre nosotros, Draupadi, la de coraz\u00f3n puro, se casar\u00e1 con todos nosotros.<\/p>\n<p>Los Pandavas pensaron en la instrucci\u00f3n de su hermano, el hijo mayor de Pandu. En lo profundo de su mente, meditaron en el sentido y prop\u00f3sito de su decisi\u00f3n. De ese modo, aquellos guerreros, los m\u00e1s capaces entre todos, simplemente guardaron silencio.<\/p>\n<p><strong>Krishna visita a los Pandavas<\/strong><\/p>\n<p>Mientras tanto, el h\u00e9roe Vrishni, el Se\u00f1or Krishna, sospechando de la identidad de los h\u00e9roes Kurus, y acompa\u00f1ado de Balarama, fue al taller del alfarero a visitar a aquellos hombres valientes.<\/p>\n<p>Al llegar all\u00ed, Krishna y Balarama vieron a Yudhishthira, el de brazos largos y anchos, sentado, libre de odio, y rodeado por sus hermanos, que eran brillantes como el fuego. Acerc\u00e1ndose a Yudhishthira, el m\u00e1s distinguido entre los hombres religiosos, el Se\u00f1or Krishna, conocido con el nombre de Vasudeva, toc\u00f3 con afecto los pies del honesto rey Kuru y dijo:<\/p>\n<p>\u2015Yo soy Krishna.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n Sri Balarama toc\u00f3 los pies de Yudhishthira, y los pr\u00edncipes Kuru dieron la bienvenida a Krishna y a Balarama. Los dos l\u00edderes Yadu tocaron tambi\u00e9n los pies de su t\u00eda Kunti, la hermana de su padre.<\/p>\n<p>El rey Yudhishthira, que no ve\u00eda a nadie como enemigo, se interes\u00f3 entonces por el Se\u00f1or Krishna. Revelando su propia situaci\u00f3n, pregunt\u00f3:<\/p>\n<p>\u2015Querido Krishna, nosotros hemos estado viviendo aqu\u00ed disfrazados. \u00bfC\u00f3mo has sabido qui\u00e9nes somos?<\/p>\n<p>El Se\u00f1or Krishna sonri\u00f3 y contest\u00f3:<\/p>\n<p>\u2015El fuego, aunque est\u00e9 cubierto, se puede ver, \u00a1oh, rey! \u00bfQui\u00e9n m\u00e1s que los nobles hijos de Pandu podr\u00edan, de entre todos los hombres, realizar semejantes haza\u00f1as? Gracias al cielo, ustedes, los Pandavas, se salvaron de aquel incendio y, gracias al cielo, ni Duryodhana, el pecaminoso hijo de Dhritarashtra, ni su ministro, pudieron completar su plan. Benditos sean todos ustedes, de forma que crezcan y prosperen incluso mientras viven ocultos, brillando como un fuego que arde sin vacilar. Ahora regresaremos a nuestro campamento, de modo que nadie descubra qui\u00e9nes son.<\/p>\n<p>Tras recibir permiso del mayor de los Pandavas para marcharse, Sri Krishna, cuya opulencia es inagotable, parti\u00f3 r\u00e1pidamente con Su hermano, Sri Baladeva.<\/p>\n<p><strong>Dhristadyumna lo escucha todo<\/strong><\/p>\n<p>Dhrishtadyumna, el pr\u00edncipe de Pa\u00f1cala, hab\u00eda seguido a Bhima y a Arjuna a su regreso al taller del alfarero. Ocultando a sus hombres en los alrededores, se escondi\u00f3 cerca del taller, sin que nadie notase su presencia.<\/p>\n<p>Al caer la noche, Arjuna, los poderosos gemelos y Bhima, el perseguidor de enemigos, dieron, muy contentos, a Yudhishthira las limosnas que hab\u00edan mendigado. En el momento adecuado, la generosa Kunti dijo a la hija de Drupada:<\/p>\n<p>\u2015Ahora, dulce muchacha, toma la primera parte de lo recogido y ofr\u00e9cela al Se\u00f1or Supremo. Despu\u00e9s, da limosna a un brahmana erudito. Y da tambi\u00e9n algo a todo el que desee comida en este vecindario. Despu\u00e9s, divide r\u00e1pidamente el resto. Una mitad rep\u00e1rtela entre los cuatro hermanos, t\u00fa y yo, y la otra mitad, buena mujer, d\u00e1sela a Bhima. Es ese hijo m\u00edo que parece un toro bravo. Ese joven moreno es de constituci\u00f3n muy fuerte, y es nuestro h\u00e9roe, pero siempre come much\u00edsimo.<\/p>\n<p>La alegr\u00eda de su coraz\u00f3n hizo brillar la belleza de la princesa. Acatando las palabras de Kunti sin titubear, la santa y joven novia hizo exactamente lo que se le pidi\u00f3. Y todos ellos comieron.<\/p>\n<p>Sahadeva, el experto hijo de Madri, extendi\u00f3 por el suelo una capa de hierba kusa, y todos los h\u00e9roes extendieron sobre ella sus pieles de ciervo para dormir en el suelo. Los hombres se acostaron con la cabeza en la direcci\u00f3n bendecida por el sabio Agastya [el sur]. Kunti estaba frente a ellos, y Draupadi se acost\u00f3 donde ellos ten\u00edan los pies. La princesa se acost\u00f3 en el suelo con los hijos de Pandu, como una almohada para sus pies. Pero en el coraz\u00f3n no se sent\u00eda desdichada, ni pens\u00f3 mal de aquellos pr\u00edncipes, los m\u00e1s destacados de los Kurus.<\/p>\n<p>Mientras estaban all\u00ed acostados, comenzaron a charlar. Los poderosos h\u00e9roes contaban historias maravillosas de ej\u00e9rcitos y gobiernos, de armas divinas, de cuadrigas y elefantes, espadas, mazas y hachas mortales. Y, mientras ellos contaban sus historias, Dhrishtadyumna, el pr\u00edncipe de Pa\u00f1cala, les escuch\u00f3, y sus hombres vieron a su princesa, que dorm\u00eda all\u00ed sin ninguna de las comodidades a las que estaba acostumbrada.<\/p>\n<p>Dhrishtadyumna, el hijo del rey Drupada, ansioso de contar a su padre con todo detalle todo lo que los Pandavas y las mujeres hab\u00edan dicho y hecho aquella noche, corri\u00f3 de regreso a su palacio.<\/p>\n<p><strong>Drupada escucha el informe<\/strong><\/p>\n<p>El rey de Pa\u00f1cala parec\u00eda preocupado y alterado, pues no conoc\u00eda la identidad de los Pandavas, a quienes hab\u00eda entregado su querida hija. Tan pronto como su hijo regres\u00f3, el excelso monarca le pregunt\u00f3:<\/p>\n<p>\u2015\u00bfD\u00f3nde ha ido mi hija Krishna, y qui\u00e9n se la ha llevado? \u00bfEs la princesa ahora propiedad de un hombre de baja clase? \u00bfEst\u00e1 en manos de un paria? \u00bfO acaso sirve a un mercader pagador de impuestos? \u00bfMe han puesto un pie sobre la cabeza? \u00bfHa ca\u00eddo la guirnalda real sobre el suelo impuro en que se queman los cuerpos? \u00bfO est\u00e1 en un hombre distinguido, de rango real? \u00bfAcaso era un brahmana, de rango todav\u00eda superior? \u00bfNo es, \u00a1oh, hijo m\u00edo!, que el hombre que se ha llevado a Krishna me ha golpeado en la cabeza con su pie izquierdo, de baja clase? \u00bfO puedo so\u00f1ar que los hijos de Pandu viven todav\u00eda y que ahora estoy unido a los mejores de los hombres? \u00a1Dime la verdad! \u00bfQui\u00e9n era aquel hombre poderoso que se ha ganado el derecho a mi hija?<\/p>\n<p>\u2015Vicitravirya fue un h\u00e9roe de gran talla entre los Kurus. \u00bfEs posible que todav\u00eda queden descendientes de su familia? \u00bfFue acaso el hijo m\u00e1s joven de Pritha quien empu\u00f1\u00f3 hoy el arco y acert\u00f3 en el blanco?<\/p>\n<p>Entonces, el Pr\u00edncipe Dhrishtadyumna, la joya cimera de Pa\u00f1cala, cont\u00f3 a su padre con entusiasmo lo que hab\u00eda ocurrido y qui\u00e9n se hab\u00eda llevado a Draupadi:<\/p>\n<p>\u2015Fue aquel joven de grandes ojos del color del cobre quien, vestido de piel de ciervo, hermoso como los dioses, tens\u00f3 el m\u00e1s fino de los arcos e hizo caer a tierra el blanco. Y, sin entretenerse, se march\u00f3 r\u00e1pidamente, mientras los mejores de los brahmanas le alababan constantemente en todas direcciones. Se march\u00f3 a grandes pasos, como Indra, el portador del rayo, asistido por todos los dioses y videntes, cruzando a grandes pasos por entre los demon\u00edacos hijos de Diti.<\/p>\n<p>\u2015Con Draupadi tomada del extremo de su piel de ciervo, parec\u00eda un poderoso elefante seguido por su jubilosa pareja. Todos los reyes estaban furiosos e indignados, y le atacaron mientras se iba. Pero, en medio de aquellos monarcas, apareci\u00f3 otro hombre, que, arrancando un enorme \u00e1rbol, firmemente implantado en la tierra, con enorme furia ech\u00f3 de all\u00ed a todos aquellos ej\u00e9rcitos de reyes, y les persigui\u00f3 como la muerte persigue a todo el que respira. Y, ante la vista de todos los reyes, aquellos dos hombres extraordinarios, brillando como el sol y la luna, se llevaron a Krishna y partieron.<\/p>\n<p>\u2015Salieron de la ciudad, hasta el taller de un alfarero. All\u00ed vi a una mujer, brillante como las llamas de un fuego. Supongo que es su madre. Cerca de ella, otros tres hombres poderosos que parec\u00edan ser de la misma familia. Tambi\u00e9n ellos brillaban como el fuego.<\/p>\n<p>\u2015Al llegar del estadio, los dos hombres presentaron sus respetos a los pies de la mujer, e invitaron a Draupadi a hacer lo mismo. Entonces presentaron a Draupadi a los dem\u00e1s, y salieron todos juntos a pedir limosna. Tan pronto como regresaron, Draupadi mir\u00f3 lo que hab\u00edan recogido, hizo una ofrenda al Se\u00f1or y dio de comer a los brahmanas. Con lo que sobr\u00f3 esper\u00f3 a la mujer mayor y a aquellos hombres heroicos, les sirvi\u00f3 de comer, y solo entonces comi\u00f3 ella. Los hombres, entonces, se acostaron a dormir, y Draupadi se tendi\u00f3 como una almohada para sus pies. Su cama estaba hecha de pieles de ciervo extendidas sobre hierba darbha, y, de alguna forma, parec\u00eda adecuada para la ocasi\u00f3n.<\/p>\n<p>\u2015Comenzaron a contar historias. Ten\u00edan la voz tan profunda y fuerte como nubes del juicio final. \u00a1Y qu\u00e9 historias contaban! No eran las historias que contar\u00eda cualquier comerciante o cualquier obrero; y tampoco los brahmanas hablar\u00edan como aquellos h\u00e9roes. Por el modo en que hablaban acerca de las batallas y la guerra, no cabe duda de que son guerreros muy importantes, \u00a1oh, rey!<\/p>\n<p>\u2015Est\u00e1 claro que nuestra gran esperanza se va a cumplir, pues hemos sabido que los hijos de Pritha se salvaron del incendio. Por la fuerza con que aquel poderoso joven tens\u00f3 el arco y acert\u00f3 en el blanco, y por el modo en que hablaban entre s\u00ed, estoy seguro de que son los Pandavas que viajan disfrazados.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Traducido del s\u00e1nscrito por\u00a0Hridayananda Dasa Gosvami Arjuna sorprende a su madre al regresar con su prometida. El sabio Vaisampayana est\u00e1 contando al rey Janamejaya la historia de sus bisabuelos, los Pandavas. 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