Home page Isvara esp - Iskcon, Movimiento Hare Krishna

http://sites.google.com/site/iskconpuertorico/

                  sábado, 31 de julio de 2010 - Visitantes: 37 - Hits sitio: 2.208.161  

Email  |  Vrindavana  |  Manonatha Dasa     Inglés | Italiano | Español
[ Isvara Periodico ES ] - Vida y pasatiempos de Srila Jagannatha dasa Babaji
[ Isvara Periodico ES ] Hits periodico: 2.218.722 - Ip: 38.107.191.110
Home | Forums | Perfil | Registro | Temas activos | Miembros | Buscar | Ayuda | Info
Nombre de usuario:
Contraseña:
Elige el idioma
Guardar contraseña
¿Olvidaste tu contraseña?

 Todos los Foros
 Foro Público
 Historia
 Vida y pasatiempos de Srila Jagannatha dasa Babaji
 Nuevo Tema  Reponder al tema
 Imprimir
Autor Tema Anterior Tema n. 4243 Tema Siguiente  

caitanya
Moderador español

Costa Rica
Envíos 4961

Enviado - 11/05/2009 :  16:28:44  Mostrar perfil  Visitar la web de caitanya  Click para ver la dirección MSN de caitanya  Responder con Cita
Historias de grandes santos -

Om Visnupada Sri Srimad Jagannatha dasa Babaji Maharaja apareció en este mundo alrededor de 1750, en un pueblito lejano en la subdivisión de Tangail, en el distrito de Mayaman Singh, que ahora es conocido como Bangladesh. Pertenecía a una familia muy aristocrática.


El gaudiya-vedantacarya Srila Baladeva Vidyábhusana tuvo un discípulo llamado Uddhava dasa Babaji, cuyo discípulo iniciado se llamó Madhusudana dasa Babaji. Jagannatha dasa Babaji aceptó iniciación babaji de Madhusudana dasa Babaji Maharaja. De acuerdo al Caudiya-vaisnava-jivana, el diksa-guru de Jagannatha dasa Babaji fue Jagadananda Gosvami, de Sringara-vata (Vrindavana), cuyo vesa-guru fue Krishna dasa Babaji, de fama en la localidad de Govardhana.

Jagannatha dasa Babaji realizó bhajana en Vraja-mandala por muchos años. Era famoso en toda la región como un siddha-baba (un alma perfectamente realizada). A veces cantaba continuamente durante tres días y tres noches sin siquiera dormir, y por lo tanto también ayunaba. Después de completar su voto, rompía el ayuno con arroz plano y yogurt.

En el año 1880, Srila Bhaktivinoda Thakura visitó los pies de loto de Babaji Maharaja en Vrindavana y obtuvo muchas instrucciones valiosas de él. Ese mismo año, el paramahamsa-babaji fue al distrito de Burdwan, permaneciendo en la localidad de Amalajoda. Srila Bhaktivinoda Thakura fue a ese lugar con el pretexto de ver algunos asuntos del gobierno, y de esta manera obtuvo la asociación de Jagannatha dasa Babaji por segunda vez. El babaji estaba encantado por el entusiasmo de Bhaktivinoda Thakura en predicar las glorias del santo nombre de Krishna. Más adelante, Jagannatha dasa Babaji estuvo en Burdwan durante once días y realizó un kirtana ininterrumpido (cantando y discutiendo las Escrituras) día y noche, Srila Bhaktivinoda Thakura estableció un prapanna-asrama (un monasterio para rendirse a Krishna) en la localidad de Amalajoda.
En el año 1893, Jagannatha dasa Babaji estaba residiendo en Kuliya, Navadvipa, y fue a visitar Surabhi-kuñja, la residencia de Thakura Bhaktivinoda. Todo el bosque estaba electrificado debido a su llegada y parecía especialmente hermoso. Luego, junto con sus seguidores fue a Mayapura y visitó muchos lugares sagrados como el Yogapitha (el lugar de nacimiento del Señor Caitanya) y Srivasa-angana (el lugar donde comenzó el movimiento de sankirtana). Cuando llegó al Yogapitha, el cual había sido descubierto por Bhaktivinoda Thakura, empezó a bailar en éxtasis, aunque era muy anciano en ese entonces y estaba incapacitado de caminar. De esa manera, él estableció la autenticidad del lugar más allá de cualquier duda. Estuvo algún tiempo en el Yogapitha en asociación con Srila Bhaktivinoda Thakura, y milagrosamente curó a uno de los hijos del Thakura de una enfermedad en la piel simplemente diciéndole que se revolcara en el polvo del lugar de la aparición del Señor.

Él pasó la mayoría del tiempo cantando el Santo Nombre en la orillas del Ganges, en Kuliya. Allí se pueden ver todavía su bhajana-kutira y su samadhi. Un día le solicitó a Srila Bhaktivinoda Thakura que construyese una galería, a fin de refugiar a los devotos que venían a verlo, lo cual el Thakura hizo inmediatamente.

Bhaktisiddhanta Sarasvati Thakura era bien versado en astronomía desde la edad de doce años. Sabiendo de esto, Babaji Maharaja lo llamó un día y le instruyó que hiciese un calendario vaisnava el cual debería incluir los días de aparición y desaparición de todos los asociados del Sri Caitanya Mahaprabhu y Visnupriya Thakurani. De esa manera, Bhaktisiddhanta Sarasvati Thakura hizo los cálculos necesarios y empezó la publicación del Sri Navadvupa-pañcika.
La vida y alma de Jagannatha dasa Babaji era el canto del santo nombre y ejecutar servicio a los vaisnavas. El vivió en este mundo por 147 años (de acuerdo al Gaura-parisada-caritavali) y predicó el santo nombre de Sri Caitanya Mahaprabhu. Aunque estaba prácti¬camente doblado en su vejez, aun así en los momentos del kirtana, su cuerpo se expandía y se paraba, y parecía como una réplica de la figura danzante de Sri Caitanya Mahaprabhu.

Su discípulo favorito fue Bhagavata dasa Babaji, quien había aceptado iniciación babaií de él. Gaura-kisora dasa Babaji tomó iniciación babaji de Srila Bhagavata dasa Babaji Maharaja. Gaurahari dasa Babaji, Ramahari dasa Babaji y Nityananda dasa Babaji, fueron discípulos de Jagannatha dasa Babaji, quien permanecía en Barsana en Vraja-mandala. Otro discípulo, llamado Krishna dasa Babaji, era de Kadamakhandi. El discípulo y sirviente personal de Srila Jagannatha dasa Babaji Maharaja, Sri Bihari dasa, era muy contundente y poderoso. Debido a la avanzada edad de Babaji Maharaja, aparentemente él no podía caminar, Sri Bihari solía cargarlo sobre sus hombros en una canasta de bambú, dondequiera que él solía ir. Una vez, mientras estaba viajando de esa manera, un hombre rico le dio una rupia, la cual fue entregada al sirviente de Babaji Maharaja, Bihari. Después de estar viajando por algunos kilómetros, Srila Babaji Maharaja hizo que su sirviente devolviera al donante su rupia. Él le dijo al hombre, "Entiendo que tienes una buena cantidad de dinero. Yo no puedo tolerar el peso de una rupia, y no me explico como tú puedes tolerar el peso de tantas rupias". Babaji Maharaja a veces aceptaba donaciones para rendir servicio a los vaisnavas, pero en esta ocasión instintivamente exhibió su desapego, mostrando cómo uno debe estar alerta en aceptar caridad de hombres de clase adinerada.

Inspirados por Bihari dasa, los pobladores de Surya-kunda construyeron un cuarto y un pequeño templo para Srila Jagannatha dasa Babaji Maharaja. El siddha-baba le pidió a Bihari dasa que instalara una Deidad en el templo. Al recibir esta orden, Bihari se fue al pueblo de Sonaruddi, el cual estaba a ocho millas de Katoa. Él le pidió al terrateniente local que le diera una Deidad. De esta manera, él recibió la Deidad de Gaura-Nitai. Luego fue a Calcutta y colectó donaciones, alcanzando totalizar 5.000 rupias de Srinath Rai. Luego regresó a Surya-kunda. Con gran pompa y festividad, las Deidades de Sri Sri Gaura-Nitai fueron instalados en el templo, donde Ellos brillaban como el oro. Poco después de esto, una noche una banda de ladrones atentaron contra el templo e intentaron llevarse las Deidades, pensando que eran de oro. Sin embargo, no tuvieron éxito en su intento de robarse a los Señores Dorados, y cayeron completamente exhaustos en el templo. Al fin escaparon sin alcanzar su meta, justo antes del amanecer. Este incidente perturbó grandemente a Babaji Maharaja, que le dijo a Bihari dasa que donara las Deidades a algún devoto en Vrindavana. Bihari dasa fue al pueblo de Vrindavana, y presentó las Deidades a un gosvami de origen bengalí. Estas Deidades todavía están siendo adoradas en el templo de Dhobigti de Gopalbagh y son conocidas con el nombre de Sonar Gaura, es decir el Gaura Dorado.

Algunos días después de este incidente, Srila Babaji Maharaja dijo a Bihari dasa, "No puedo vivir sin Deidades. Trae otras Deidades de cualquier lugar donde Las puedas encon¬trar". Escuchando esta orden de su guru-maharaja, Bihari se fue al Radha-kunda, y se en¬contró con Sri Dhenu dasa Babaji, de Mathura. Ahí en el Radha-kunda, en una pila de forraje que había sido reunida para alimentar a las vacas, descubrieron una Deidad de Sad-bhuja, la forma de seis brazos del Señor Ramacandra, Señor Krishnacandra y el Señor Caitanya Mahaprabhu combinados. Ahora Bihari dasa tenía una Deidad apropiadamente pintada en Vrindavana, así que regresó a Surya-kunda con gran entusiasmo. La hermosa forma del Señor fue instalada de acuerdo a las ordenanzas de las Escrituras, y Srila Babaji Maharaja La adoró él mismo por diez años.

Al término de una década, Srila Jagannatha dasa Babaji Maharaja fue inspirado a irse a Navadvipa, y le pidió a Bihari dasa que entregase la Deidad a alguien en Vrindavana. Bihari dasa se fue a Vrindavana, y dio la Deidad a un sacerdote del Gopala-guru-asrama, quien era conocido como Sri Narottama dasa Babaji. El Señor en Su forma de seis brazos ha sido adorado hasta el día de hoy en el templo de Sad-bhuja, situado cerca de Nidhuvana.

Bihari entonces llevó a su guru-maharaja sobre sus hombros a la estación de trenes de Mathura, y abordaron el tren hacia Navadvipa. Cuando llegaron a la estación Memri en Bardhawan, un oficial británico del ferrocarril quedó tan impresionado por la simplicidad y naturaleza bienaventurada de Srila Babaji Maharaja, que los ayudó de muchas maneras. Los acomodó bien en el tren, luego alquiló una carreta y los llevó en presencia de una alma pura llamada Sri Bhagavan dasa Babaji, quien vivía en Ambika-Kalna en Bengal. Esta gran alma estaba complacida extremadamente al ver a Srila Jagannatha dasa Babaji Maharaja, y en un estado de exaltación trascendental, exclamó, “¡Oh, mi amigo ha venido!”. De esta manera él abrazó a Srila Jagannatha dasa Babaji. Ambos cayeron en el piso en un estado de profundo éxtasis trascendental y perdieron el conocimiento, sumergiéndose en un trance espiritual impenetrable. Permanecieron inmóviles, encerrados en su abrazo de amistad amorosa, desde las diez de la mañana hasta las once de la noche. Los sirvientes de los dos siddha~babas empezaron a sentirse inquietos y Sri Visnudasa, el sirviente de Sri Bhagavan dasa Babaji Maharaja, le pidió a Sri Bihari dasa que hiciese algo para regresarlos a su conciencia externa. Bihari dasa empezó a masajear el pecho de su guru y empezó a cantar el maha-mantra —y así ambos siddha-babas regresaron a su conciencia externa y luego se levantaron. Srila Jagannatha dasa Babaji no había comido ni bebido durante su viaje de tres días, y el prasada fue arreglado a la medianoche para que rompiese su ayuno. Seguidamente se fueron a dormir.

Después de permanecer en Kalna por diez días, Jagannatha dasa Prabhu decidió conti¬nuar su viaje a Navadvipa en una carreta. Bhagavan dasa Babaji solamente tenía dieciocho rupias en su poder, pero insistió en dárselas a Jagannatha dasa Babaji para su viaje, lo cual él aceptó felizmente. En el viaje, Bihari le preguntó si se quedarían en Navadvipa, y le sugirió alojarse en un asrama grande y popular llamado Bada-akhara. Srila Babaji Maharaja respon¬dió, “No, no nos vamos a alojar en ningún asrama. Vamos a quedarnos bajo algún árbol”. Y así permanecieron bajo un árbol por algún tiempo, pero luego un devoto llamado Sri Madhava Datta compró el terreno adyacente al árbol, y lo donó al babaji. Un año después, Srila Bhaktivinoda Thakura construyó dos pequeñas cabañas para él. Un terrateniente famoso llamado Rajarsi Sri Vanamali Rai, construyó tres cabañas más y un muro que rodeaba todo el terreno. Una anciana muy rica hizo construir un pozo para beber agua. El babaji permaneció en Kuliya por treinta y dos años. De acuerdo al Gaudiya-vaisnava-jivana él vivió hasta la edad de 147 años, después de lo cual entró a los pasatiempos del Señor.

El solía seguir estricta y regularmente los votos de caturmasya (los cuatro meses de la estación lluviosa). Durante el primer mes, comía solamente cuatro bananos cada día. En el segundo mes, solamente tomaba guayabas. En el tercer mes, bebía solamente un poco de leche batida cada día. Y durante el cuarto mes consumía solamente las flores del árbol de banano.

Una vez fue a Rishikesh para purificar su canto, y allí ejecutó la práctica purificadera llamada purascarana. Esta penitencia tenía que ser realizada con extrema rigidez. Él solía bañarse a las tres de la mañana y cantar encerrado en un cuarto hasta la salida del sol, sin hablar ni comer. Para completar el voto apropiadamente, se debe tomar un baño después de cada llamado de la naturaleza y después de pasar aire. Una vez, después de observar este régimen durante dos meses, le habló inadvertidamente a Bihari dasa. Entonces empezó nuevamente todo el proceso, y su voto (que podría haber sido completado en tres meses) fue cumplido en nueve. Luego de eso dijo que si uno quería tener el darsana del Señor Krishna como Sri Caitanya Mahaprabhu, debería realizar purascarana de esta manera.

Babaji Maharaja una vez aceptó un poco de pan de una persona que pertenecía a la casta de barrenderos en Vrindavana. Esta acción fue muy criticada por la comunidad vaisnava local. Muchas personas se le acercaron y le retaron a que explicase esta acción. El respondió, “¿Ustedes saben quiénes son estos barrenderos? Antes de aparecer en Vraja-dhama, el Señor Krishna pidió a 88.000 sabios que tomaran su nacimiento ahí, y ellos nacieron en familias de clase baja. Los devotos residen en Viaja-dhama simplemente para obtener la oportunidad de untar sus cuerpos con su polvo, y abandonar sus cuerpos ahí. Estos barrenderos están siempre sirviendo al polvo de Vrindavana. Por lo tanto, yo me he dirigido a ellos como sirviente de Vraja-dhama y veo que no son diferentes de cualquier otro vaisnava”. Después de este incidente, el babaji decidió cantar en un sitio privado, y se fue a un lugar llamado Pesi Kadamba-khandi, el cual estaba a muchos kilómetros lejos de cualquier pueblo, cerca de Khandirvana, que es uno de los doce bosques de Vraja. Él y Bihari pasaron el dasami y ekadasi ahí, ayunando completamente. En la mañana del dvadasi, Bihari empezó a pensar que Srila Babaji Maharaja había venido a un lugar donde no había nada para comer, y que el ayuno de ekadasi no sería roto apropiadamente tomando prasáda hecho de granos. Sin embargo, el babaji ordenó a Bihari que cantase el maba-mantra fuertemente acompañado de karatalas, y antes del medio día, un vrajavasi vino y les dejó granos para que preparasen prasada. A partir de ese día les fueron traídas grandes cantidades de leche.

Dondequiera que iban, milagrosamente encontraban prasada para ellos. Una vez, en Navadvipa, sucedió una situación similar en la estación lluviosa. Toda la ciudad estaba inundada con el agua del Ganges, y continuó lloviendo pesadamente por una semana. Nadie podía salir a ningún lugar. De repente, cuatro personas aparecieron en un pequeño bote, y donaron a Babaji Maharaja veinte kilogramos de arroz plano, yogurt y sandesa.

Mientras vivía en Navadvipa, se volvió objeto de gran afecto y clamor. En una ocasión, el renombrado terrateniente Srinath Rai y muchos miembros de su familia fueron a tener una audiencia con esta persona santa y famosa. No reconociéndolo, ellos le preguntaron si sabía donde vivía el famoso siddha baba. Srila Babaji Maharaja respondió, “Aquí no conozco a nadie que sea un siddha baba. Yo vivo aquí, pero yo soy una entidad viviente simple y ordinaria como cualquiera de ustedes”. Entonces los Rais entendieron que en realidad se estaban dirigiendo a Srila Babaji Maharaja, quien estaba completamente libre de cualquier deseo de reconocimiento o fama. Sin embargo, ellos humildemente le pidieron que les mostrara un milagro. Perturbado por esto, el babaji declaró, “Yo no sé cómo realizar milagros”. Entonces levantó un palo y empezó a golpear sobre el piso, aparentemente fuera de sí. El terrateniente, temeroso de haber cometido alguna ofensa, le pidió al babaji que no se enojara con ellos por haberle hecho un pedido que no le resultaba placentero.

Srila Jagannatha dasa Babaji respondió, “No estoy molesto con ustedes, simplemente estaba castigando un chivo que estaba comiendo una planta de tulasi que se encuentra en la cabaña de Srila Lokanatha Gosvami en el Radha-kunda”.

Los Rais quedaron muy sorprendidos al escuchar esto, entonces por curiosidad, y para probar la veracidad de lo que había dicho, inmediatamente enviaron un telegrama al Radha-kunda. La respuesta llegó al día siguiente, y confirmó que un chivo había entrado a la cabaña de Srila Lokanatha Gosvami, y había dañado una planta de tulasi. Este incidente convenció a muchas personas que dudaban de la perfección del babaji. Ellos regresaron a verlo y cayeron a sus pies para ofrecerle reverencias. Los devotos perfectos del Señor, estando desinteresados en el universo material, nunca desean hacer una exhibición de poderes o milagros. Sin embargo, para incrementar la fe de las criaturas mundanas y para su edificación a veces son inspirados por el Señor en su corazón y realizan algunos actos supramundanos.

Una vez, mientras residía en Navadvipa, Sri Bihari dasa se enfermó seriamente. Estaba sufriendo una fiebre severa que lo hacía delirar, y periódicamente colapsaba y perdía la conciencia. Un médico experto fue traído desde Calcutta y declaró que la enfermedad estaba demasiado avanzada para que respondiera al tratamiento. Predijo que Bihari expiraría antes del amanecer. Srila Jagannatha dasa Babaji Maharaja entonces se sentó al lado de su querido sirviente, y puso una hoja de tulasi santificada en su boca, y empezó a cantar el maha-mantra Hare Krishna. En una hora y media, Bihari estaba curado. Se levantó de su cama y se fue a la cocina a preparar prasada, sabiendo que Srila Babaji Maharaja había ayunado durante la enfermedad de su sirviente, y que no comía nada que no fuese preparado por él.

Srila Jagannatha dasa Babaji solía decir que el mejor momento para cantar era desde las tres de la mañana hasta las siete, y nuevamente, desde la puesta del sol hasta las once de la noche. Él declaró que ningún devoto serio debería dormir durante estas horas, ya que en ese lapso de tiempo el Señor Siva viene a inspeccionar a los devotos de su guru, el Señor Krishna.

Aunque el babaji no podía caminar apropiadamente durante sus últimos años, aun así bailaba entusiasmado durante la ejecución de sankirtana. Su cuerpo se expandía mientras danzaba. Hasta los últimos días de su vida ofrecía mil reverencias a su Deidad Giridhari. A él no le gustaba la idea de dejar algún prasada en su plato, y si pensaba que alguien iba a comer sus remanentes, consumía hasta la última pizca, inclusive si el plato era hecho de una hoja para prevenirlo.

Sri Bihari dasa era iletrado, ni siquiera sabía el alfabeto. Un día Srila Babaji Maharaja le pidió que le leyera el Sri Caitanya-caritamrita. Cuando Bihari le recordó a su guru-maharaja de su ignorancia, el babaji le pidió que simplemente mirase el libro por un tiempo, y que entonces empezase a cantar sus versos. Luego de unos minutos, Bihari dasa empezó a recitar los pasatiempos del Señor Caitanya de las páginas del Sri Caicanya-caritamrita.

Cada vez que él iba a Calcutta, se hospedaba en la casa de Bhaktivinoda Thakura en Maniktala Street. Muchos devotos trataron de llevárselo a sus hogares para darle prasada, pero él nunca aceptó sus invitaciones. Él donó una govardhana-sila a Srila Bhaktivinoda Thakura, quien La adoró en su Bhakti Bhavan.

La visión de Srila Babaji Maharaja disminuyó debido a la vejez, y las personas que venían a verlo solían ofrecerle donaciones. Sri Bihari dasa guardaba las contribuciones en un pote de barro vacío. Un día, Babaji Maharaja le ordenó: “Bihari, dame todas las donaciones que has recibido”. Bihari a veces separaba algo del dinero para las necesidades del Babaji Maharaja. Pero Jagannatha dasa Babaji inmediatamente sacaba la cuenta exacta y sabía lo que faltaba y le pedía que lo devolviera; Bihari se reía, e inmediatamente se quejaba. Babaji Maharaja solía gastar su colecta de acuerdo a sus propios trascendentales deseos. Una vez compró rasagullas por un valor de 200 rupias para las vacas de Navadvipa-dhama —y en esos días era una enorme cantidad de bolitas dulces.

En otra ocasión, una perra parió cinco perritos en las orillas del Ganges, cerca del bhajana-kutira de Babaji Maharaja. Cuando el sabio se sentó a tomar prasada, los perros se sentaron alrededor de su plato. Bihari trató de mover a los perritos, pero Babaji Maharaja le dijo, “Saca mi plato”. Esto molestó a Bihari, que exclamó: “¡Estos perros!”. Bábájí Maharaja le dijo fuertemente: “¡Ellos son los perros del dhama!”.

Muchas personas solían acercarse a Babaji Maharaja, y le rogaban ser iniciadas por él, pero generalmente no las aceptaba. Sin embargo les pedía que rindieran alguna clase de servicio. La mayoría de ellos se iban, por la presión de ser ocupados fuertemente por él. Un caballero en particular, Sri Gaura Hari dasa, vino para pedirle iniciación, pero Babaji Maharaja rehusó aceptarlo. Debido a eso, Gaura Hari ayunó tres días frente a la cabaña del paramahamsa. Finalmente, Babaji Maharaja le otorgó su misericordia, y le dio iniciación babaji.

Una vez le dijo a un recitador profesional del Srimad-Bhagavacam, “su conferencia sobre el Bhagavatam es lo mismo que el negocio de una prostituta. Aquellos que recitan el Bhagavatam como un negocio, son ofensivos del santo nombre; uno no debería escuchar a estas personas. Si alguien los escucha, simplemente se va a degradar”. Este caballero cesó inmediatamente de dar sus conferencias y se volvió un gran devoto, viviendo una existencia humilde en Vrindavana.

Srila Jagannatha dasa Babaji solía permanecer seis meses en Vraja y seis meses en Navadvipa-dhama. De acuerdo al Gaudiya-vaisnava-jivana, a la edad avanzada de 146 años, cuando estaba por viajar a Navadvipa desde el Radha-kunda, muchos vrajavasis y otros vaisnavas le fueron a preguntar porqué estaba abandonando el Vraja-dhama a esa edad tan avanzada. De una manera muy humilde, y en un humor trascendentalmente deprimido, él respondió: “Todos ustedes pueden permanecer aquí en Vraja-dhama debido a que son todos vaisnavas puros. Yo soy muy ofensivo, por lo tanto es mejor que me vaya a Navadvipa. Sus Señorías Sri Sri Gaura-Nitai no toman en cuenta las ofensas de uno, ya que Ellos han aparecido para liberar a todos los ofensores, pero aquí en Vraja-dhama las ofensas son to¬madas en cuenta, y las reacciones son estrictamente ejecutadas”. Este fue su último viaje a Navadvipa-dhama. Pocos meses después de su llegada, el primer día de la luna nueva, en el mes de Phalguna, la quincena antes del aniversario de la aparición del Señor Caitanya, entró a los pasatiempos eternos del Señor.

Srila Bhaktivinoda Thakura solía siempre llamar a Srila Babaji Maharaja, vaisnava-sarvabhauma —“el comandante en jefe de los vaisnavas”.

cita:
gauravirbhava-bhumes tvam nirdesta saj-jana-priyah
vaisnava-sarvabhaumah sri-jagannathaya te namah


“Ofrezco mis respetuosas reverencias a Srila Jagannatha dasa Babaji, quien es respetado por toda la comunidad vaisnava y quien ha descubierto el lugar donde apareció el Señor Caitanya Mahaprabhu”.






  Tema Anterior Tema n. 4243 Tema Siguiente  
 Nuevo Tema  Reponder al tema
 Imprimir
Ir a:
[ Isvara Periodico ES ] © 1995-2010 ISVARA Inc Network. All Rights Reserved Worldwide. Ir al inicio de la página
 Image Forums 2001 Page generated in 0,25 sec. Snitz Forums 2000